divendres, 22 de juny del 2012

Nuestra amada Selección de Fútbol

PRIMOS, PRIMAS Y OTROS PARIENTES 
(Carta que publiqué en el "Diari de Tarragona" en el 2002)


Mis deseos únicamente aquejan a mi ser y a ciertas personas que rondan cerca de mi vida, por lo que aquí exponerlos no creo que tenga ninguna trascendencia sobre unos prójimos que hoy vegetan en el nordeste asiático. 


Anhelo desde hace unas horas, el descalabro de nuestra cuadrilla de balompié. Si alguien demanda el motivo, manifestaré que las únicas primas que me deleitan son las que detento en una minúscula villa de Andalucía, primas monetarias las vinculo a la Magdalena de Sabina. 


Si pudiera escoger el grupo, elegiría el salvaje de Peckimpach, una brigada de ladrones, que postergando sus intereses más primarios, juegan su último partido por honor, principios, dignidad, honradez, respeto, integridad, nobleza, sabiendo que lo único que recibirán a cambio es plomo mejicano. 


Entre cuarenta millones de ciudadanos, creo que descubriría a veintidós que atesoren esas virtudes, y posean pericia para golpear el balón con el metatarso o metacarpo según sea el caso, seguramente no conquistarán la copa, pero me sentiré endiosado al pertenecer a este clan. Quiero héroes que no hinquen jamás la rodilla, no mercenarios con alma de banquero.