dissabte, 18 d’octubre de 2008

Entrevista en el Diario Digital El Librepensador.

Hablando de nuevo de "Fresas y Melocotones", esta vez para contaros que me han hecho una nueva entrevista, la primera fue en Cornudellaweb, esta vez en el Diario Digital El Librepensador.

Siempre siento alegría cuando recibo noticias de que una Editorial ha publicado la obra de un escritor novel, y en este caso, me llega un email en el que el autor de Fresas y Melocotones, Ángel Lluís Carrillo Pujol, me invita a difundir su Ópera prima editada por la editorial Nostrum.
Sin duda lo haré, y para empezar algunas preguntas a este joven autor que inicia su camino en este enrevesado mundo literario.
Ángel Lluís dice humildemente en su email de presentación: “Yo no soy Zafón, ni Follett ni Buenafuente” por tanto mi libro nos saldrá en los medios de comunicación “oficiales”.
Sí, los medios “oficiales” antes llamados el 4º Poder y ahora reducidos a perritos falderos y lameculos del que los sustenta; en esos Ángel no tiene la esperanza de salir; entonces lo hará en los otros, por ejemplo, en este para el que realizo la entrevista, el diario digital independiente y plural El Librepensador, que ya va camino de cumplir seis meses desde que se abriera sus páginas al universo ciberniano.

1ª: El título es muy sugerente, Fresas y Melocotones: ¿está tan dulce, sabrosa, y tan llena de matices pictóricos tu Ópera prima?

A: Es una historia dulce con algunos tragos amargos, como la vida. Tiene el sabor de los bares oscuros, de los amores imposibles, de las decisiones inevitables y de los viajes sin fecha de retorno. Las fresas de libertad, los melocotones de sociedad. Podría resumirse en la frase de Jonathan Swift, “cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.”

2ª: ¿Con qué dificultades te has encontrado a la hora de publicar tu novela?

A: Primero el rechazo durante un año y medio, de cartas correctas a tipejos que prometen publicar tu libro si les pagas 3000 euros. Un editor, Juan Ignacio Alonso, de Ediciones Grand Guignol se interesó por el libro, me pidió unos retoques, que hice, pero finalmente el proyecto no prosperó. Mandé el nuevo manuscrito a Ediciones Nostrum, a Pablo Méndez le gustó y publicamos el libro. No conocía a nadie del mundillo literario y eso te cierra muchas puertas, ahora con la segunda novela que he escrito, al conocer a más gente de ese mundo creo que el peregrinaje no será tan largo.

3ª: ¿Crees que en los tiempos que corren, un autor novel lo tiene fácil?

A: Es complicado y difícil. Mucha gente escribe, los editores quieren ganar dinero -la mayoría de escritores vivimos de nuestro trabajo, no de la literatura-, los agentes viven de porcentajes de ventas, nadie trabaja en este mundo por amor al arte y eso se ve en las librerías. Ahora se lleva la novela histórica, como antes se llevó los misterios de la Edad Media, los niños magos, las policíacas o cualquier otro genero.
Es lo que hay y no vale la pena estar todo el día llorando por esto, las cosas están así montadas. Lo bueno del escritor novel es su libertad, puede escribir de lo que quiera, cuando quiera y como quiera. No tiene que rendir cuentas a ninguna empresa de marketing. No viviremos de escribir pero podemos continuar escribiendo. No necesito vender un millón de ejemplares, me basta con que un conocido me diga que ha leído el libro y le ha gustado, que ha pasado un buen rato o que está bien escrito. Eso es suficiente. Si alguien quiere hacerse rico que monte un banco.

4ª: ¿Papel o digital?

A: Papel. Una de mis mayores alegrías fue ver mi libro junto a la nueva edición de “Cien Años de Soledad”, uno al lado del otro. Duró poco, pero fue intenso.

5ª: ¿Para salir en los medios de comunicación “importantes” hay que ser Zafón, Follett o Buenafuente?

A: En los medios de comunicación “importantes” aparecen otros escritores como Auster, Roth, Unai Elorriaga, Carlos Fuentes…. Hay buenos escritores que también aparecen, en letra más pequeña, pero están. No creo que Zafón o Follet sean malos escritores pero hay muchísimos que son mejores.

6ª: El último ya tiene su propio programa, y quizá te llame para promocionar tu libro. ¿Crees que es cuestión de suerte o de influencias, llamadas, antiguamente, amistades?

A: La cuestión es la pasta. Las editoriales comparten accionariado con periódicos o televisiones, eso hace que una editorial tenga una página en un periódico grande con cada una de sus publicaciones, lleven al escritor a la televisión o a la radio del grupo, eso aumenta la venta de libros que ayuda a su empresa o hace aumentar la audiencia del programa. Eso corta la entrada a otro libro interesante de alguna editorial sin tantos recursos, que deben conformarse con el famoso boca a boca.

7ª: Ahora cuéntanos cómo se te ocurrió la idea de la novela, qué pretendes al contarla, y para qué.

A: La novela nació sobre un pub irlandés, había alquilado una habitación mientras trabajaba allí. Quería hablar de una época de nuestra vida donde debemos tomar decisiones que nos marcarán para siempre, un momento en que los amigos pasan por el altar, que cada vez nos quedamos más “solos” si no entramos en las normas de la sociedad, que buscamos la decisión más correcta, pero, ¿cuál es?
¿Para que contar historias? Esa es la pregunta más difícil. ¿Por qué escribimos? ¿Por qué pasamos horas y horas ante papeles y letras? Quiero contar una historia por el puro placer de contarla.

8ª: ¿Amistad, Amor? ¿Crees que estos valores están en peligro de extinción?

A: La sociedad está cambiando, la gente no se relaciona como se relacionaba antes. Ahora internet está cambiando la manera de ver el mundo. Ante un ordenador te puedes convertir en lo quieras, puedes mostrar un yo que no es el tuyo y eso puede llevar a confundir términos como amistad o amor. Mis amigos son lo que se rasgaban las rodillas junto a mí en el patio de la escuela, no con el que chateo cada tres días y al que jamás he visto. Quiero a la gente que ha compartido conmigo cosas reales, no con la que practico cibersexo o he conocido en “Second Life.” No creo que esos valores desaparezcan, pero probablemente perderán pureza, mucha gente ya confunde el amor con la posesión y eso es muy peligroso.

9ª: ¿Hace falta escribir sobre esos valores tan escasos para sembrar una semilla que germine?

A: Hace falta escribir sobre lo que uno ve en la sociedad, contar que es injusto que paguemos con nuestros impuestos los desmadres de unos yuppies recubiertos de Masters MBA, explicar que no está bien que nosotros nos quejemos de no poder comprarnos el coche que queremos, cuando a cientos de kilómetros hay niños muriendo de hambre o de infecciones que aquí curaríamos con una sencilla caja de antibióticos. Contar que la injusticia, la mentira y la trampa no es la forma correcta de llevar la sociedad.

10ª: ¿El viaje es autobiográfico?

A: Siempre que uno escribe utiliza muchas veces experiencias propias, esta no es una excepción, pero no todo es autobiográfico. Yo he sido mucho más crápula que el protagonista del libro.

11ª: Editorial Nostrum apuesta por autores que empiezan: ¿Cómo llegaste a ella?

A: Leí en “El Cultural” de el diario El Mundo que un poeta había publicado por primera vez con Ediciones Vitruvio, estaba muy contento con ellos. Así que busque la editorial en internet y vi que también tenía una editorial de novela, Ediciones Nostrum. Mandé el manuscrito y lo aceptaron. Fue genial escuchar que alguien del mundo literario alabe tu obra, diga que es buena, una gran sensación.

12ª: ¿Qué ambiciones tienes a la hora de publicar?

A: Que la gente disfrute leyendo el libro, que pase un buen rato y piense durante un instante. No pido nada más que entretener. Yo no vivo de escribir, aunque vivo escribiendo. Y también leyendo, que es la base para poder escribir. Leer de todo o leer sólo a los “grandes”, ese es otro debate.

13ª: Sin remedio, como siempre digo, llegamos a la décimo tercera, para supersticiosos, a la pregunta trece, para incrédulos como yo. ¿Te gustaría ser Zafón, Follett o Buenafuente?

A: Me gustaría tener la pasta que tienen, pero nada más. No necesito el reconocimiento o la envidia de la gente. Hago lo que me gusta y si algún día me llevo el Nobel espero que me hagas otra entrevista.

Muchas gracias por todo, Salvador.

Como hemos llegado al final de la entrevista me despido de ti amigo Ángel, y dejándome llevar por la intuición (ya haré una reseña sobre tú obra cuando la lea); recomiendo "Fresas y Melocotones" para que paséis un buen fin de semana en compañía de Pau, Homero y Marc recorriendo nada más y nada menos que parte de la costa catalana, el norte, Salamanca, y Dublín.
Aproveche.

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