divendres, 16 de gener de 2009

Una dona incòmoda

“Una dona incòmoda”, de Montse Banegas, ha estat publicat per Edicions Proa, editorial molt recomanable. El llibre es fàcil de llegir, interessant i amb punts de vista força curiosos. La pacient es molt inestable el que dona estabilitat a aquest llibre. Sobre 10 li dono un 7. Os deixo la crítica de La Vanguardia, i ja sabeu, sempre es millor llegir que mirar la Tele-Escombreries. Bon cap de setmana.

En Una dona incòmoda de Montse Banegas (Flix, 1974) se habla a menudo del tabaco, de los vaivenes de la adicción. Lo que, de entrada, resulta reconfortante. La autora parece querer sugerirle al lector - a un determinado tipo de lector-que ha leído La conciencia de Zeno,que ha asimilado sus enseñanzas y que, bajo la apariencia sencilla de una novela sobre una chica descarriada, el libro profundiza en una inquietud más profunda, universal. El libro de Svevo aparece poco después en una lista de las lecturas de la joven Mònica. Es un nivel de sutileza por encima de lo acostumbrado, que da la medida de una muy apreciable primera novela. Banegas se asoma a la crisis contemporánea, a partir de experiencias propias, desde la conciencia de pertenecer a una tradición, con un sabio manejo de los referentes, que no excluye la ironía. Novelista de la vida familiar y universitaria, describe las peripecias de una joven estudiante de historia, desde la entrada a la edad adulta hasta el descalabro provocado por una serie de malas elecciones, que conllevan el fracaso de su normalización personal y académica. Mònica es una joven retraída, hija de padres excéntricos, una chica sin voluntad, que toma decisiones cruciales (estudiar historia, pedir una beca Erasmus) al azar de una aparición inesperada del padre o de un póster colgado en una habitación. "No crec que l´esforç i el treball tinguin cap conseqüència moral", escribe en una frase que resume su filosofía de la vida.

Banegas ha construido un personaje nihilista y lúcido, capaz de hundirse en la apatía o alardear de sus encantos femeninos. Una personalidad con una lógica propia, que hace niñerías (cuando se tiende a pasar el rato debajo de la cama o cuando se forra el lavabo de tickets del supermercado), pero que reflexiona con competencia sobre el prestigio social de los antidepresivos (se pasa media novela con cápsulas de litio) o sobre el papel de la clase media en la crisis de la enseñanza. Su manera de relatar las cosas, que incluye siempre un matiz autoirónico, compensa la opresión de trastornos y dependencias. Uno echa en falta, junto a un narrador de tanta envergadura, personajes de su talla. Es una pena que la figura de Clara, la compañera de pensión que se suicida a media novela, no esté un poco más desarrollado y que Banegas no lo recupere hasta el final, después de muchas páginas de intrigas entre profesores y becarios. Resulta curioso que, en este escenario de mínimos repliegues psicológicos y detalles interesantes, la actitud de Mònica frente al sexo se presente de manera tan superficial (poco se dice de sus primeras experiencias, el lector la encuentra ya madura y desengañada, en "rotllos estranys").

Una dona incòmoda y El professor d´història,Montse Banegas, de trenta y cuatro años, y Joan F. Mira, de sesenta y nueve, coinciden en un negro diagnóstico sobre la sociedad actual y el papel que representa en ella la historia y su aprendizaje. En ambos casos, el desarreglo colectivo se traduce en trastorno biológico. Significativamente, la protagonista de la novela de Banegas escribe su tesis doctoral sobre la Sociedad de Naciones y los equilibrios de poder. Un mal cálculo que lleva a aplicar a la vida corriente los tejemanejes políticos conlleva su salida de la universidad. Prometedor comienzo.
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